martes, 30 de marzo de 2021

Noticia en El Correo Gallego con dos artistas locales contando su situación


“Ya resulta difícil vivir del arte, solo queremos legalizar lo que hacemos”



Manuel Blanco tuvo que reiventarse por la crisis de hace más de una década, y se lanzó a pintar artísticas conchas de vieira en el casco histórico // David Costoya empezó hace tres años en el Franco, creando las noches estrelladas de Compostela // Ambos ponen voz a las reivindicaciones de los artistas callejeros de la ciudad



Deiviz Kostoya exponiendo Rúa do Franco, en 2019.



Manuel Blanco trabjando en Rúa do Franco.










                                                                                  


Padre de familia, con tres hijos, Manuel Blanco tuvo que buscar una alternativa para sobrevivir a la crisis económica. Fue entonces cuando se lanzó a pintar, a hacer conchas con diferentes motivos artísticos plasmados en ellas. Desde 2010, cientos de sus creaciones han deleitado a turistas y picheleiros. También sus platos de pulpo con dibujos de todo tipo, desde escudos de ciudades hasta estampas costumbristas. Él es uno de los afectados por la normativa municipal que está causando estos días cruces de declaraciones y de reproches entre los artistas callejeros y los responsables del Pazo de Raxoi.

“Quedamos en situación de precariedad, sin poder vender nuestro arte. Algo que llevamos haciendo años, con el conocimiento de todos, también del Concello. A mí se me negó el permiso de venta ambulante”, explica Manuel quien, con sus creaciones, conseguía el principal sustento de su familia. “Ya es difícil vivir del arte, nosotros queremos legalizarnos, llevamos años intentándolo. Ahora, con la que está cayendo, en lugar de facilitarlo, el Concello hace limpieza”, denuncia este pintor, quien considera “vergonzoso” que el Concello les lleve a vivir de donativos “y mendigar”.

El principal choque está en la restricción para que los artistas ocupen ciertas zonas del casco histórico, así como en la aplicación de una vieja norma que impide vender en la calle sin licencia de venta ambulante, algo que, por otro lado, los artistas denuncian que no se les proporciona por ser específica para Salgueiriños.

Otro de los afectados es David Costoya -de nombre artístico Deiviz Kostoya-, que lleva desde 2019 llenando de colorido el Franco con sus representaciones de las Marías o de la Catedral, realizados bajo la inspiración de obras como la Mona Lisa o El Grito. Su Noche Estrellada compostelana fue una de sus creaciones más aplaudidas.

“Se está escurriendo el bulto porque aquí todo el mundo vendía con pleno conocimiento del Concello. Había venta ilegal de pintores, artesanos.... Queremos seguir trabajando, pero legalizados. Y lo único que nos ofrecen es que pidamos unas monedas”, explica David, quien destaca el arte callejero como un espacio de creación en el cual se han dado casos de personas que han pasado de la calle a montar su propio negocio en un local.

En su caso, él no tenía su puesto del Franco como sustento principal, ya que iba unas pocas horas algunos días. Pero sí le permitía juntar una cantidad para seguir creando. Si finalmente no consiguen convencer al Concello, él seguirá yendo a la calle simplemente para exponer su arte.

CONCELLO. El concellerio de Mobilidade, Gonzalo Muiños, al que los artistas le han reclamado una reunión, insiste en que “si quieren vender sus trabajos, tienen que estar dados de alta como autónomos, para que se pueda autorizar una actividad comercial y eso entra dentro del apartado de venta ambulante. Nosotros entendemos su situación, porque además sabemos que hay mucha gente con un gran nivel artístico, que solo quieren desempeñar su función. Lo único que hemos hecho ha sido modificar los espacios y horarios. El resto de puntos ya estaban contemplados”, misma posición mantenida por el alcalde, Xosé Sánchez Bugallo.


30/mar/2021 - El Correo Gallego, 

No hay comentarios:

Publicar un comentario