sábado, 21 de diciembre de 2013

Noticia en La Voz de Galicia sobre la regulación de los músicos en Santiago de Compostela

Santiago, única ciudad gallega que regula músicos callejeros

El concello elegirá 25 artistas sobre las 67 solicitudes presentadas

Todas las mañanas, sobre las siete y media, un grupo de músicos acuden al arco de la plaza del Obradoiro, en Santiago. En un ratito ventilan el cuadrante del día, en el que de forma amistosa y ordenada, el grupo se reparte las 14 horas durante las que más o menos va a estar sonando una gaita en la que probablemente es la plaza más emblemática de entre todas las que ocupan los no tan abundantes músicos callejeros que operan en Galicia. El resultado del reparto se transcribe en un papel y se guarda en una grieta entre las milenarias piedras del Obradoiro. Hasta ahora, este era el único punto en toda Galicia donde una norma no escrita regulaba la presencia de artistas callejeros. Pero las cosas van a cambiar, al menos en Compostela.

A principios de enero, el Concello de Santiago dará a conocer quiénes son los 25 artistas elegidos para ocupar las calles de la ciudad durante el primer trimestre de 2014. En ese grupo se incluirán músicos, mimos, malabaristas o cualquier otro espectáculo que de forma más o menos espontánea quiera desarrollarse en las calles de la capital. Para todos ellos la suerte está echada, porque el plazo de presentación de currículos que servirá a los munícipes para adjudicar las plazas ya finalizó. En total se presentaron 67 solicitudes, 50 de ellas correspondientes a músicos, por lo que bastantes se quedarán sin autorización.

«Se no me dan a praza, eu vou seguir tocando igual», dice un gaiteiro que acaba de abandonar el famoso arco tras hora y media de actuación. Ha valido la pena, al menos para los efímeros espectadores que desfilan por el transitado lugar. Dos gaiteiros y un percusionista, con amplia trayectoria del folk al punk, pasando por la música medieval han desarrollado un repertorio de noventa minutos que les ha reportado alrededor de 30 euros. Diez para cada uno.

«Hai cousas positivas nesta regulación -opina Pablo Pascual, un gaiteiro de Maside que lleva más de cinco años tocando en las calles de Compostela-, Amplíanse os sitios e o arco non vai estar tan saturado». Pero, en realidad los artistas callejeros no encuentran muchas ventajas más: «¿Que vai pasar cos eventuais, cos que veñen de paso e queren tocar un día ou dous?», se pregunta otro músico.

Muchos de los artistas que tocan por las calles de Santiago se han encontrado más de una vez con la Policía Local, que unas veces los entiende y otras no: «A mín botáronme dunha rúa e tiña a un mendigo pedindo moi cerca. E o policía díxome que a min me botaba porque a medicidade non estaba prohibida».

¿Regular la bohemia?

«¿Se puede regular la bohemia?», se pregunta Juan Carlos, un guitarrista de 43 años que interpreta piezas clásicas en los cantones de A Coruña. Él mismo define al gremio como «os músicos da fame», aunque su guitarra suena de maravilla: «Como uso un amplificador, solo me dejan ponerme aquí», explica. Como a la mayoría de músicos que tienen que pisar el asfalto para ganarse unos euros, Juan Carlos es contrario a regular esta actividad y afirma que hay grandes músicos en la calle. Un día cualquiera de invierno, después de tres horas largas tocando en el centro de A Coruña, Juan Carlos dice que se alegraría mucho si logra juntar veinte euros. «La verdad es que a veces no te da ni para la recarga de la batería».

Juan Carlos, como Richi, el percusionista que formaba el trío de Santiago, asegura que no tienen más ingresos que lo que sacan en la calle. Óscar, otro de los gaiteiros que se fajan bajo el arco compostelano, da clases particulares y ha conseguido vivir de la música, aunque el invierno es una época difícil para todos, que deben esperar al buen tiempo par unirse a las fiestas, festivales y verbenas. Incluso tocando en la calle, dicen, es mucho más favorable el verano que el invierno.

A Richi, que entregó su currículo y cubrió su ficha el último día del plazo en el Concello de Santiago, le dijeron que no se preocupara, que de momento no iban a cobrar tasas por tocar en la calle: «Era o que faltaba», opina. En unos días sabrá si tiene plaza.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Noticia en El Correo Gallego sobre los filtros del Concello de Santiago para los músicos callejros

 

Los músicos rechazan el filtro que les pone Raxoi para tocar en la calle

"É un escándalo. Temos que saber cales son os baremos", critica Marcos Guitián // "Están matando el arte", advierte otro artista // Además de entregar el currículum, tiene que valorarlos un comité


A los músicos callejeros no les convence en absoluto el nuevo filtro que les pone Raxoi. Los que quieran tocar en las rúas a partir de enero tendrán que acompañar la solicitud de un currículum. Un comité compuesto por tres técnicos municipales valorará la idoneidad de cada candidato y decidirá si puede obtener la licencia. "É un escándalo porque, a priori, os criterios parecen moi subxectivos", advierte después de palpar la opinión de sus compañeros Marcos Guitián, uno de los artistas habituales en el casco histórico. "Temos que saber cales son os baremos que van a utilizar para decidir quen pasa e que non", continúa. "Hay muchos músicos que no tienen un título del Conservatorio y tocan estupendamente", añade el portavoz de uno de los grupos que frecuenta la zona monumental y que prefiere mantenerse en el anonimato. "Están matando el arte", apostilla.