Artistas de calle y «medalleras» de Santiago reclaman volver a sus antiguos emplazamientos
Aseguran que con el traslado de sus puestos a calles menos transitadas no cubren ni gastos
Artistas de calle y medalleras de Santiago se concentraron en la mañana del jueves ante Raxoi para demandar al Concello compostelano el retorno a sus «históricas ubicaciones» en el Franco, Fonseca o las plazas del Obradoiro y Quintana, de las que fueron trasladados el pasado año a lugares con menor tránsito de viandantes, como Carretas o Xoán XXIII, e incluso «insalubres para trabajar, como la Praza da Inmaculada en verano», por el fuerte sol. Dicen que ese cambio de emplazamiento ha vuelto económicamente insostenible la actividad: «No cubrimos gastos», explican, para añadir que los responsables municipales no han querido negociar la vuelta a sus antiguas ubicaciones pese a sus intentos de diálogo: «Nunca nos han atendido ni mostrado un ápice de consideración por nuestros problemas». Señalan que el golpe de gracia ha llegado con los cortes de tráfico en la Praza da Inmaculada desde hace días, para la realización de distintas obras que durarán semanas, «por lo que nos encontramos con más trabas para instalar nuestros puestos», explican.
Clara Martínez, de 76 años, señala que lleva toda su vida vendiendo recuerdos, desde que ayudaba a su madre en tiempos del cardenal Quiroga Palacios. Pero fuera de los espacios más turísticos, en su puesto en Xoán XXIII «el miércoles desde las 9 de la mañana hasta las tres de la tarde vendí 7 euros», asegura.
Artistas de calle y medalleras se sienten discriminados porque otras actividades, como el tren turístico, siguen trabajando en el Obradoiro, indicando que parte de la plaza sirve de aparcamiento a clientes del Hostal y a trabajadores del ayuntamiento. Cuestionan también que recientemente «el Concello de Santiago ha otorgado de forma directa y sin publicidad el espacio de los soportales de la oficina de Correos en la rúa do Franco a los vendedores de antigüedades, antes famosa ubicación de los pintores locales». En un comunicado señalan que indigentes ocupan en los alrededores de la catedral las que fueron ubicaciones históricas de sus puestos, demandando diálogo con los responsables municipales «como trabajadores de oficios históricos de la zona vieja, que formamos parte del patrimonio inmaterial de la ciudad compostelana». En la concentración en el Obradoiro portaban una pancarta que rezaba «Sr. alcalde. Queremos nuestras históricas ubicaciones. ¡Nos está discriminando!»