Raxoi endurece las condiciones para la venta ambulante en el casco viejo
La comisión asesora cuestiona su impacto y plantea medidas más restrictivas
Las actividades artísticas han salido
mejor paradas de momento, al considerar que deben ser objeto de una regulación
específica mediante «un proceso de participación cidadá no que se
inclúan asociacións de veciños, comerciantes, hostaleiros e os propios
interesados e artistas», aunque no era esa la propuesta
inicial de su subcomisión técnica.
Esta abogaba por limitar ya de principio, al menos, las musicales. Porque si la comisión observa que la «escasa calidade formal e arquitectónica» de los puestos ambulantes y su localización «dificultan e estorban» la utilización y el disfrute del espacio público por parte de visitantes y residentes en zonas de grandes flujos turísticos, también aprecia una «clara contaminación acústica» de las actividades musicales, hasta el punto de «alterar e deturpar o ambiente característico que é propio do espazo público».
La organización de cualquiera de esas
actividades corresponde a la Xunta de Goberno, o en su caso al pleno, pero las
conclusiones de los técnicos de dicha comisión (integrada también por todos los
grupos municipales) fueron avaladas ya ayer por el gobierno. La
comisión emplaza al ejecutivo a aprovechar la revisión del plan especial del
casco histórico, y sobre todo la elaboración del plan de gestión que requiere
la Unesco, para desarrollar un plan integral que regule ese tipo de
actividades. Y plantea alejar las de venta ambulante y artesanal de la
Catedral y autorizarlas únicamente para ferias o mercados ambulantes, no de
forma permanente. Quedarían excluidos de esas restricciones los puestos de
venta de la Rúa Nova y los dos de helados y castañas, «que poderían seguir autorizándose, xa que a súa
localización está o suficientemente apartada dos fluxos turísticos.
En ese nuevo escenario tampoco habría
sitio para los puestos de las medalleiras, como se
conocen popularmente los de venta de recuerdos como los del Obradoiro. En
este caso, la comisión no le cierra la posibilidad de obtener un permiso
permanente, aunque también defiende que su actividad debería realizarse en
los locales vacíos o puestos de venta pertenecientes a la Catedral y situados
en la plaza de la Inmaculada, «xa que tradicionalmente eses espazos foron dispostos para ese fin».
Precisamente, la comisión rechazó ayer dos solicitudes para la instalación de puestos en el Obradoiro. El gobierno local evitó precisar si eran para la renovación de los puestos tradicionales o dos nuevas iniciativas. Los responsables de hasta tres áreas competentes en la materia obviaron la cuestión remitiéndose unos a otros.
En cuanto a la
organización de ferias o mercados ambulantes, la comisión marca también las
directrices sobre los espacios «máis acaídos» para
ese menester y los que deben quedar al margen. Y apunta que se deben
prohibir expresamente en el Obradoiro, Quintana, Praterías y Toural. Sí
serían aceptables en las plazas de la Inmaculada, San Martiño, Mazarelos, 8 de
Marzo y Rúa da Pena, Carretas y Carreira do Conde.
La subcomisión técnica planteaba
inicialmente situar las actuaciones artísticas y musicales en puntos abiertos
(Alameda, Belvís, Xoán XXIII) y prohibir las musicales con carácter general
(salvo fiestas o ferias) en el resto del casco viejo. Pero esa propuesta no
llegó finalmente a la reunión de ayer, lo que motivó el voto contrario del PP
al entender que se omitió la consideración de un órgano «supostamente independente». CA y BNG se abstuvieron.
4/nov/2020 - La Voz de Galicia,
Enlace a la noticia:
No hay comentarios:
Publicar un comentario